Este año marcó el fin de una de las marcas más importantes de la alta costura.
Lamentablemente la recesión y la crisis económica no pudieron permitir la existencia de Christian Lacroix, una casa de alta costura y Prêt-à-porter que aunque no obtuvo ganancias en sus prendas en los últimos 22 años, logró propagarse en el mundo abriendo tiendas en varios países, incluyendo Japón e Inglaterra y pudo imprimir su nombre no solo en ropa, sino también a perfumes, accesorios, zapatos, etc.
Debido a que en este ultimo año la compañía tuvo una perdida de 10 millones de euros, se vio obligada a declararse en bancarrota y lentamente comenzar a cerrar sus talleres y despedir personal. En la actualidad del equipo de 120 personas con el que contaba la compañía para lanzar sus colecciones, solo quedan 11 que de ahora en más se encargaran de llevar adelante la línea de fragancias y accesorios de Christian Lacroix.
Por el momento no se sabe cuando la compañía volverá a producir prendas, pero esperamos que las creaciones de Christian Lacroix vuelvan a transitar por las pasarelas pronto.




